edicion 2013 


  • Carlos Chávez

 

 

Carlos Chávez prefiere no contar sus años y decir que tiene un poquito más de 30. Nació en San Salvador, la efervescente capital salvadoreña. Es hijo de una católica de izquierda y de un ateo de derecha. Más allá de sus ideologías, lo que lo definió fue su niñez, esa que transcurrió por intervalos en Tamanique, un pueblecito recogido y apartado entre la Sierra del Bálsamo y el Océano Pacífico. Carlos gusta de contar historias. Suele hacerlo en reportajes de largo aliento y sobre todo, en crónicas. Desde 2008, cuando se graduó como comunicador social de la universidad jesuita local, ha trabajado para el principal periódico de El Salvador: La Prensa Gráfica. Empezó en la sección cultural. Pero poco después se adentró en el periodismo narrativo, ese que encuentra más espacio los domingos en el mismo periódico: en la Revista Dominical y Séptimo Sentido. Esta última revista ha sido el lugar en el que cubierto temas que van desde asuntos amarrados al narcotráfico hasta la historia del chocolate en El Salvador. La FAO, el Gobierno de Guatemala, la Casa de América, la revista El Puercoespín, la Universidad Centroamericana (UCA) y otras instituciones han publicado algunos de sus artículos. También los han premiado, sobre todo los que se refieren a temas medioambientales y de derechos humanos. Si tuviera que elegir entre el periodismo y su adicción a la tarta de manzana, Carlos escogería lo primero. Afortunadamente. En España trabajó en el diario ABC.



VOLVER