edicion 2013 


  • Alejandro Cisternas

 

 

Nació un 26 de diciembre, lo que dio origen a la primera gran batalla de su vida: convencer a su familia, mediante sólidos argumentos, de que hacerle un regalo único en Navidad y cumpleaños que valiera por ambas fechas era una estafa. El diario mural del colegio fue su primer acercamiento al periodismo, en Viña del Mar, la ciudad más linda de Chile. Sin embargo, como Dios está en todas partes pero atiende en Santiago, fue a estudiar a la capital, en la Universidad Católica. Ahí también inició su vida laboral, en el diario El Mercurio, el que ha sido su única casa de trabajo, primero colaborando fines de semana, luego unos días más y así hasta ser, desde 2010, uno de los editores. Siempre en la sección de deportes, lo que le ha permitido combinar dos de sus grandes pasatiempos: el consumo de medios y el deporte (más como espectador que como practicante, eso sí). Los viajes son su otra gran pasión. Dentro de Chile y fuera de él. Fue a Madrid en la mejor compañía, la de su mujer, Giselle, con la que está casado desde 2012 y se vino con él a España a la aventura del curso Iberis. En Madrid trabajó en el Diario Marca.



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