edicion 2013 


  • Mariale Berroterán

 

 

Cuando Mariale Berroterán le dijo a su madre que lo suyo era bailar, enseñar y escribir ella le respondió con un rotundo "Ay, hija, tienes vocación de pobre”. Mariale hacía las tres y no era capaz de ceder en ninguna. Ni su incipiente formación como bailarina contemporánea, ni su experiencia como profesora de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela, ni los casi 10 años de trabajo como periodista de salud le han dejado fortuna. Pero a pesar de su mala costumbre de quejarse de todo, se siente satisfecha cuando tiene la dicha de cerrar página, de ver a sus estudiantes convertidos en colegas y, sobre todo, cuando baila. Escribe por obligación y por terapia: vive atormentada de palabras y sólo se calma cuando las abandona en el papel o en la pantalla, que ahora viene a ser lo mismo. Mariale nació vegetariana, se profesa espiritual pero no religiosa y, aunque se siente más venezolana que la arepa, le encanta conocer nuevos lugares. Por eso postuló al programa Douglas Tweedale Fellwship del ICFJ y se fue a trabajar por un rato a Los Ángeles y a Ciudad de México; por eso aplicó al Curso Iberis, por lo que estuvo en la redacción de Diario Médico para aprender del periodismo sanitario español. Ahora está buscando un nuevo rumbo con un par de proyectos de investigación en la maleta.



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