edicion 2013 


  • Verónica Gutiérrez

 

 

Con el olor del formol aún en la nariz y con la resaca de varias noches entre libros de anatomía, embriología y bioquímica, Verónica Gutiérrez se enfrentó al fracaso. Mirando la carrera de Medicina cuesta arriba decidió cambiar el camino del bisturí por el de la pluma. Con 21 años su única certeza era el amor por las letras. A ellas se entregó con un ojo abierto y el otro cerrado. Dos años después le prestó sus dedos y sus tardes a una revista social-empresarial y, una vez terminados sus estudios, su proyecto final de Periodismo Cultural le abrió las puertas al diario La Prensa en Panamá. Debatiéndose la vida entre sueños infantiles y la realidad, jugó a ser presentadora de un noticiero de la web, mientras su corazón seguía latiendo esperando tinta. Luego de cuatro años ejerciendo el periodismo Verónica sigue con la certeza de ese amor por las letras, un amor que con algo de alquimia le gustaría convertir en un bálsamo que ayude a aliviar a algún par de atormentados. En Madrid trabajó en Lainformación.com.



VOLVER